
Los chicos pasaron la tarde de ayer gastándose bromas con sus nuevas cámaras e ingeniando los sustos más maquiavélicos. ¿Y qué susto creéis que se llevó la palma? Pues nada más y nada menos que el de Coraluna.
La andaluza escenificó una caída en toda regla que cortó la respiración de Nahuel. Cuando éste fue a socorrerla se la encontró partiéndose de la risa. Tan bien montada estuvo la broma que Nahuel seguía recondándola durante el desayuno de hoy.
El paraguayo explicaba y escenificaba el susto ante la mirada atenta de sus compañeros mientras se metían un buen bol de cereales o un bocata entre pecho y espalda. ¿Seguirán con energías para continuar con la retahila de sustos?
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